¿Te cuesta conciliar el sueño? Queremos compartir contigo algunos tips para dormir mejor y conseguir un descanso de calidad, porque no dormir bien influye negativamente en nuestro día a día.
Qué mal día solemos pasar cuando lo hemos comenzado tras una noche de insomnio. Nos encontramos irascibles, incapaces de gestionar nuestras emociones y con una sensación de pesadez tanto mental como física que nos limita en el día a día.
El sueño es fundamental para la vida. Nuestras horas de descanso permiten que funciones como la regulación de la temperatura corporal, la síntesis de hormonas, las reacciones metabólicas y los procesos de aprendizaje y memoria se desarrollen con normalidad.
Cada persona tiene una necesidad distinta de sueño. Algunas descansan bien con seis horas, mientras que otras necesitan más de ocho para tener un sueño reparador y de calidad.
Seguir unos sencillos tips para dormir mejor puede mejorar de forma notable tu calidad de vida.
¿Por qué es importante el ciclo del sueño?
El sueño está regulado por los ciclos circadianos, procesos de 24 horas que controlan los cambios físicos, conductuales y emocionales en función de la luz y la oscuridad.
El ritmo de vida actual puede alterar estos ciclos debido a hábitos como ver la televisión antes de dormir, hacer ejercicio intenso por la tarde o cenar demasiado tarde y en exceso.
Consumir alcohol o tabaco cerca de la hora de acostarse también perjudica la calidad del descanso.
Cambiar algunos hábitos por consejos sencillos permite estar más descansado y relajado durante el día.

Consejos para dormir mejor que funcionan
Una buena higiene del sueño se basa en hábitos que favorecen un descanso reparador.
Rutina del sueño
Establecer horarios regulares para acostarse y levantarse, también los fines de semana, ayuda a dormir mejor.
Si tienes sueño, a dormir
Reconocer las señales de sueño y acostarse en ese momento permite aprovechar mejor el descanso.
No te actives de noche
Evitar hacer deporte por la noche ayuda a no activar en exceso el cuerpo antes de dormir.
Cena temprano
Cenar entre las ocho y las nueve de la noche y evitar comidas copiosas facilita una digestión ligera y un mejor descanso.
Olvida los dispositivos
Las pantallas estimulan el cerebro y dificultan la conciliación del sueño, por lo que es mejor evitarlas antes de acostarse.
Cuidado con lo que bebes
No tomar bebidas excitantes por la tarde y limitar el alcohol ayuda a dormir mejor.
Muévete de día
Una vida activa durante el día favorece que el cuerpo necesite descansar por la noche.
Crea una rutina
Realizar siempre las mismas actividades antes de dormir ayuda a preparar al cerebro para el descanso.
Cuida la habitación
Una habitación silenciosa, oscura y con una temperatura agradable, junto con un buen colchón y una almohada adecuada, favorece el descanso.
Siesta
Las siestas largas o tardías pueden interferir en el sueño nocturno.
Cuida tu postura
Dormir de lado, especialmente sobre el lado izquierdo, favorece la respiración, la circulación y reduce el reflujo.
Muchas personas sufren problemas de insomnio o descanso intermitente que impiden un sueño reparador.
Existen productos naturales que pueden ayudar a conciliar el sueño, especialmente los que contienen melatonina, una hormona que disminuye con la edad y los malos hábitos de sueño.
Poner en práctica estos consejos puede mejorar notablemente la calidad del descanso y del día a día.








