El sistema circadiano está regulado por un “reloj interno” que tiene tendencia a retrasarse y es cuando aparecen trastornos del sueño del ritmo circadiano, ¿cómo detectarlo y tratarlo? En este artículo te lo explicamos con la ayuda de Silvia Torrent, enfermera en la Unidad de Medicina del Sueño del Dr. Albares.
Las personas necesitamos dormir entre 7 y 8 horas al día. Sin embargo, no solo importa cuántas horas dormimos, sino también cuándo lo hacemos. Fisiológicamente estamos preparados para dormir durante la noche y mantenernos activos durante el día.
Tanto la cantidad como el momento del sueño están regulados por dos procesos, el homeostático, que controla la necesidad de dormir, y el circadiano, que regula el momento más adecuado del día para hacerlo. De la interacción entre ambos surge el ciclo sueño-vigilia, relacionado con la temperatura corporal y la secreción de melatonina.
¿Cómo funciona el sistema circadiano?
El sistema circadiano está regulado por un reloj interno que actúa como un marcapasos central con un período ligeramente superior a 24 horas. Este reloj tiende a retrasarse, por lo que necesita señales externas para sincronizarse, como el ciclo luz-oscuridad, la actividad física y los horarios de las comidas.
El ritmo de secreción de melatonina depende especialmente de una adecuada exposición diaria a la luz. Se recomienda recibir al menos dos horas de luz natural al día, preferiblemente por la mañana, y diferenciar claramente entre el día y la noche.
La melatonina es una neurohormona que induce el sueño. Su secreción comienza aproximadamente dos horas antes de acostarse y solo en condiciones de poca luz. La exposición a luz intensa inhibe su producción y retrasa la aparición del sueño.
Debemos regular continuamente nuestro sistema circadiano mediante el ciclo luz-oscuridad, la actividad física y los horarios de comidas.
La actividad física y los horarios de las comidas también son importantes para mantener la sincronización circadiana.
Según el ritmo circadiano de cada persona, se pueden distinguir dos cronotipos principales:
- Matutino (Alondra): personas que madrugan con facilidad y rinden mejor por la mañana.
- Vespertino (Búho): personas que se acuestan y se levantan tarde y rinden mejor al final del día.

¿Qué trastornos del sueño del ritmo circadiano existen?
El jet-lag es el trastorno más conocido y aparece tras viajar a través de varias zonas horarias, provocando insomnio o somnolencia diurna por la desincronización del reloj interno.
También existe el jet-lag social, que ocurre cuando hay grandes diferencias entre los horarios de sueño de los días laborales y los fines de semana, afectando al metabolismo y al equilibrio del ritmo circadiano.
Otros trastornos que afectan a las fases del sueño son:
- Síndrome de retraso de fase del sueño: dificultad para dormirse y despertarse temprano, frecuente en adolescentes.
- Síndrome de adelanto de fase del sueño: somnolencia temprana y despertar precoz, más habitual en personas mayores.
- Ciclo sueño-vigilia en curso libre: ausencia de sincronización entre el reloj interno y las señales externas, con retrasos progresivos del horario de sueño.
¿Cómo se diagnostican estos trastornos?
El diagnóstico se realiza mediante una entrevista clínica y un estudio cronobiológico que analiza durante una semana la exposición a la luz, la actividad y la temperatura corporal.
¿Cómo se tratan los trastornos del ritmo circadiano?
El tratamiento combina varias estrategias:
- Cronoterapia: ajuste progresivo del reloj interno.
- Fototerapia: exposición controlada a luz intensa.
- Modificación de hábitos: regularidad en horarios y buena higiene del sueño.
- Melatonina: usada en casos específicos bajo indicación médica.
El tratamiento de las alteraciones del sistema circadiano debe realizarse siempre bajo supervisión médica.
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